"El Arte es mi forma de saber quien soy yo"

El Arte-Terapia hace más hincapié en el proceso de trabajar con imágenes que en el producto final. Cada persona tendrá una única manera de hacer; lo único que hace falta es el valor de enfrentarse a uno mismo y los medios de dejar una huella. Es decir, las historias ya están dentro de nosotros esperando a ser contadas, necesitan hacerse presentes a través del medio más oportuno.

sábado, 28 de noviembre de 2015

Trastorno Límite de la Personalidad

Autorretrato

La característica esencial del trastorno límite de la personalidad es un patrón general de inestabilidad en las relaciones interpersonales, la auto-imagen y la afectividad, y una notable impulsividad que comienza al principio de la edad adulta (adolescencia) y se da en diversos contextos.
Los sujetos con este trastorno pueden llegar a realizar frenéticos esfuerzos para evitar un
abandono real o imaginario. Son muy sensibles a las circunstancias ambientales. La percepción de una inminente separación, rechazo o la pérdida de la estructura externa, pueden ocasionar cambios profundos en la auto-imagen, afectividad, cognición y comportamiento.
Presentan cambios bruscos y dramáticos de la auto-imagen, caracterizados por cambios de objetivos, valores y aspiraciones personales o profesionales. Se aburren con facilidad y están buscando siempre algo que hacer.
El estado de ánimo básico de tipo disfórico de los sujetos con un trastorno límite de la personalidad, suele ser interrumpido por períodos de ira, angustia o desesperación y son raras las ocasiones en las que un estado de bienestar o satisfacción llega a tomar el relevo.
En ésta pintura solicité que se hicieran un auto-retrato. Ésta paciente de 25 años no lograba reconocer su rostro en el espejo (he de decir que era de una belleza extraordinaria). Su angustia radicaba esencialmente en “no saber quien era”. Vivía en un mundo imaginario, a veces ideal otras terrorífico, al que iba y venía como una pelota de ping-pong.
Tras un año de tratamiento en Hospital de Día, salió bastante estabilizada. Un año después me la encontré por la calle, me comentó que encontró un trabajo y se la veía más serena. No he vuelto a saber de ella desde hace 3 años.


Paisaje emocional

viernes, 27 de noviembre de 2015

Depresión




Paciente de 40 años, varón. Lleva 2 años en el paro, antecedentes familiares depresivos. 
Cuando ingresa a Hospital de Día se detecta: dificultades para concentrarse o para tomar decisiones, sentimientos de desesperanza, irritabilidad, baja autoestima, falta de energía o fatiga, insomnio, pérdida de apetito.
En las dos primeras sesiones no quiso participar en Arteterapia. Ésta que presentamos es la tercera pintura que realiza, al mes y medio de su ingreso (las dos primeras la hoja eran brochazos en negro). El tema que se le solicitó fue un paisaje emocional. 
Representó el mar ( un medio inestable en el que se encuentra a la deriva). La parte central (zona de los sentimientos) es especialmente turbadora y oscura. En la parte baja (zona de la conducta o voluntad) el agua parece aclararse, podríamos decir que está próximo a la orilla, por lo que podemos tocar fondo firme. En la parte alta (zona del pensar) representa un cielo turbulento, cálido (con tendencia al marrón) y a la derecha (futuro) un amarillo luminoso que representa el sol.
La lectura de ésta pintura nos dice que el paciente comienza a evolucionar favorablemente, aunque todavía persiste cierta desazón. Los antidepresivos y las terapias comienzan a dar fruto. Emocionalmente se encuentra con baja autoestima y tristeza; tiene dificultad para elaborar pensamientos claros y proyectos de futuro; está adquiriendo algunos hábitos de vida que tenía paralizados; surge cierta esperanza de que va a salir del túnel.
A los 6 meses de su ingreso se le dio el alta, habiendo mejorado notablemente en su estado emocional, retomando actividades y con proyectos de futuro.

jueves, 26 de noviembre de 2015

Socializando


En éste mural de 2 metros que hemos colocado en el hall del Hospital de Día pusimos como lema “la alegría”.
La pauta era socializar a través de la interrelación mediante la pintura. Participaron cinco pacientes, tres de ellos enfermos de esquizofrenia y dos trastornos de personalidad. Como resultado hubo algún conato de interrelación (especialmente en la parte derecha de la pintura), pero en términos generales cada individuo se refugió en su propio mundo. De ésta manera el mural da la sensación de un espacio onírico, en el que las figuras flotan en un ambiente luminoso pero solitario.
Todos los participantes fueron muy respetuosos y realizaron un gran esfuerzo por representar el lema: la alegría.

miércoles, 25 de noviembre de 2015

Las emociones

Hoy hemos realizado éste ejercicio de Arteterapia con mis pacientes.
Las emociones son reacciones psico-fisiológicas de adaptación al medio. Pueden ser “agradables” o “desagradables”, pero siempre actúan como medio para equilibrar nuestra conducta ante los sucesos de la vida y activan redes asociativas relevantes en la memoria. Ante un suceso satisfactorio reaccionamos con alegría, ante una pérdida con tristeza, ante un imprevisto con enfado, etc.
Las emociones tienen una clara expresión en el rostro de la persona.


Conocer y re-conocer las emociones es un signo de salud. En algunas enfermedades mentales, el paciente no reconoce sus propias emociones (de ahí la típica “cara de palo”) y por tanto tampoco las ajenas (falta de empatía).
Hace ya un siglo, los estudiosos de la mente desarrollaron un instrumento para intentar medir la inteligencia humana. A este le llamaron “el coeficiente intelectual.” Este consiste en un examen en donde nos piden resolver problemas haciendo uso de nuestra capacidad de pensar críticamente.
Ahora, los Psicólogos modernos, han encontrado otra área no menos importante que el del coeficiente intelectual, que consiste en nuestra capacidad para reconocer y diferenciar nuestros estados emocionales. A esta facultad le llaman “coeficiente emocional.”
Con éstos ejercicios de Arteterapia, tratamos de reforzar el reconocimiento de sus propias emociones.

domingo, 19 de febrero de 2012

El símbolo


Lo inconsciente colectivo es un concepto básico de la teoría desarrollada por el psiquiatra suizo Carl Gustav Jung. La teoría de Jung establece que existe un lenguaje común a los seres humanos de todos los tiempos y lugares del mundo, constituido por símbolos primitivos con los que se expresa un contenido de la psique que está más allá de la razón. El símbolo es una unidad sintética de sentido entre dos polos radicalmente opuestos: lo manifiesto y lo oculto. Los contenidos del Inconsciente Colectivo son los Arquetipos, formas o imágenes de la naturaleza colectiva que se dan universalmente como elementos constitutivos de los mitos y al mismo tiempo como productos autóctonos e individuales de origen inconsciente. Los arquetipos son Estructuras Potenciales, que anidan en el Inconciente Objetivo, y que percibimos en la medida en que se manifiestan, que se proyectan en el mundo exterior en forma de Imágenes o Símbolos.
Los símbolos son precursores de los conceptos abstractos. La formación de símbolos tiene lugar en el límite del consciente y el subconsciente. El símbolo es la anticipación de una conciencia que está naciendo.

La propensión a conjurar la atmósfera de lo  simbólico aparecerá cuando se demuestre que la estructura de relación racional no es capaz de soportar  la carga emocional.
En la esquizofrenia, el plano del orden racional, se resquebraja. La elevada necesidad de símbolos en la ezquizofrenia, está ligada a la represión de los instintos.

Paciente con esquizofrenia (en tratamiento)

Paciente con Trastorno Límite de Personalidad (en tratamiento)



martes, 14 de febrero de 2012

Metodologia

Módulo práctico
Crear un ambiente apropiado, es el primer paso; se prepara el material, se les estimula a que pinten desde la emoción, donde la técnica es lo que menos importa (hago la similitud con la forma de pintar del niño que desconoce la técnica pero tiene cosas que expresar a su modo). Hacemos unos ejercicios previos de relajación y ponemos una música neutra de fondo. Cada día o cada circunstancia puede variar el tema: puede ser libre, o sugerir una imagen de sí mismo, o un paisaje emocional, o sencillamente que exprese cómo se encuentra hoy.
 Módulo teórico
El acto de pintar en sí mismo ya es terapéutico, expresar la emoción. Sin embargo hay que lograr desentrañar las imágenes representadas, llevándolas a la expresión oral. Nunca juzgamos el trabajo realizado, vamos realizando preguntas a cerca de su pintura y los significados (a veces inconscientes). En éste sentido, la pintura actúa como un puente entre el paciente y el terapeuta. La línea, el color, los espacios, los vacios, la simbolización....nos van llevando poco a poco a tocar la llaga. El paciente se reconoce a sí mismo, se descubre a sí mismo y en ocasiones él mismo encuentra la solución. Es en éstos momentos en los que en muchas ocasiones la emoción brota ya sea en forma de alegría, rabia, o llanto.



Ejercicio colectivo.

En ocasiones se hace necesario la realización de ejercicios colectivos, favorecedores de la interrelación social. En éste caso concreto participaron cuatro personas con síntomas negativos (retraimiento social, falta de motivación, anhedonia). La propuesta era construir una realidad común entre los cuatro, mediante un mural.
Desde una perspectiva psicoterapéutica y rehabilitadora, la participación en el desarrollo de ésta obra, ha supuesto un efecto sumamente positivo para la salud mental de los pacientes. Se ha tratado en primer término de facilitar la comunicación interpersonal y el trabajo grupal dirigido hacia una meta de caracter complejo, laboriosa y de relevante valor estético para los participantes. Asi mismo y desde la dimensión del desarrollo de las potencialidades individuales de cada sujeto, ha supuesto una potenciación de funciones cognitivas fundamentales, como: atención, memoria, funciones ejecutivas y coordinación visomotora, que frecuentemente estan afectadas por la enfermedad. 

 No siempre se logra la interacción; en éste segundo caso, los participantes se aislaron en su propio mundo sin tener en cuenta a sus compañeros. Brilla por su ausencia la empatía, pero fue muy ilustrativo la terapia en grupo, ya que los cuatro componentes reconocían la dificultad en sus relaciones sociales y que se encontraban inmersos en "sus" propios problemas. En siguientes sesiones fueron superando sus propias barreras, logrando una cierta integración.